
En Málaga existen alrededor de un centenar de médicos naturistas, homeópatas y acupuntores. Cada día hay más profesionales que llevan a cabo prácticas de salud complementarias a las oficiales.
CARMEN L. CUETO. MÁLAGA
La práctica de la salud, siempre y cuando recaiga en manos de un profesional titulado, ofrece muchos matices, tantos como tradiciones hay en el mundo. La medicina actual no se cuestiona, sus resultados saltan a la vista y la investigación científica la avala, pero hay mentes inquietas, entre los profesionales y los pacientes, que se aproximan curiosos y expectantes a otras alternativas que ofrecen resultados. Gabriel Contreras es médico malagueño y preside la Asociación Nacional de Médicos Naturistas, Homeópatas y Acupuntores, que integra a 5.000 profesionales del país, unos 100 de ellos de la provincia. Contreras señala que es el intrusismo el que propicia en ocasiones una mala imagen de estas técnicas y destaca que las plantas medicinales son "útiles y eficaces", pero también matiza que "hay que ser cuidadosos en su uso porque son una medicina más y no deben usarse sin los conocimientos científicos precisos". Contreras destaca que la homeopatía es una realidad en toda la Unión Europea y su práctica profesional no tardará en regularse adecuadamente en nuestro país, mientras alerta contra la figura del `naturópata´ carente de titulación médica.
La importancia de las alternativas de salud se revelan en hechos como que el Colegio de Médicos de Málaga cuente con una sección de medicina naturista y otra de medicinas complementarias que integran tradiciones médicas distintas a la corriente general moderna.
Y no sólo los médicos trabajan en líneas alternativas, el fenómeno alcanza a otras especialidades sanitarias como la enfermería, donde hay matronas que apoyan la vuelta al parto natural, o la fisioterapia, con especialidades como la osteopatía o quiropraxis.
Opiniones contrarias. Pero la comunidad médica no siempre contempla con buenos ojos estas opciones. Raúl Andrade, catedrático de Medicina y especialista en medicina del aparato digestivo del Hospital Clínico, señala que "no hay dos medicinas, una oficial y otra alternativa, sólo una, la científicamente validada" y destaca que el estudio científico sobre a utilidad real de las plantas medicinales se encuentra aún "en mantillas". Asimismo, el médico señala que las plantas medicinales tienen un "importante potencial tóxico" difícil de determinar con exactitud, entre otros factores, porque los pacientes no las creen peligrosas.
CARMEN L. CUETO. MÁLAGA
La práctica de la salud, siempre y cuando recaiga en manos de un profesional titulado, ofrece muchos matices, tantos como tradiciones hay en el mundo. La medicina actual no se cuestiona, sus resultados saltan a la vista y la investigación científica la avala, pero hay mentes inquietas, entre los profesionales y los pacientes, que se aproximan curiosos y expectantes a otras alternativas que ofrecen resultados. Gabriel Contreras es médico malagueño y preside la Asociación Nacional de Médicos Naturistas, Homeópatas y Acupuntores, que integra a 5.000 profesionales del país, unos 100 de ellos de la provincia. Contreras señala que es el intrusismo el que propicia en ocasiones una mala imagen de estas técnicas y destaca que las plantas medicinales son "útiles y eficaces", pero también matiza que "hay que ser cuidadosos en su uso porque son una medicina más y no deben usarse sin los conocimientos científicos precisos". Contreras destaca que la homeopatía es una realidad en toda la Unión Europea y su práctica profesional no tardará en regularse adecuadamente en nuestro país, mientras alerta contra la figura del `naturópata´ carente de titulación médica.
La importancia de las alternativas de salud se revelan en hechos como que el Colegio de Médicos de Málaga cuente con una sección de medicina naturista y otra de medicinas complementarias que integran tradiciones médicas distintas a la corriente general moderna.
Y no sólo los médicos trabajan en líneas alternativas, el fenómeno alcanza a otras especialidades sanitarias como la enfermería, donde hay matronas que apoyan la vuelta al parto natural, o la fisioterapia, con especialidades como la osteopatía o quiropraxis.
Opiniones contrarias. Pero la comunidad médica no siempre contempla con buenos ojos estas opciones. Raúl Andrade, catedrático de Medicina y especialista en medicina del aparato digestivo del Hospital Clínico, señala que "no hay dos medicinas, una oficial y otra alternativa, sólo una, la científicamente validada" y destaca que el estudio científico sobre a utilidad real de las plantas medicinales se encuentra aún "en mantillas". Asimismo, el médico señala que las plantas medicinales tienen un "importante potencial tóxico" difícil de determinar con exactitud, entre otros factores, porque los pacientes no las creen peligrosas.








