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Homeopatía y estrés

¿Cómo actúa?

Mareo del viajero: ¿cómo actúa?

¿Temes a los viajes porque te causan náuseas, vértigos, dolor de cabeza, sudoración fría y ocasionalmente vómitos? Como más de 6 millones1 de españoles, sufres mareo del viajero, también denominado cinetosis o cinepatía…

Inexistente en el “estado natural”, está provocado por los desplazamientos «pasivos» en medios de transporte «artificiales»: coche, tren, barco, avión… Nuestro sistema sensorial transmite informaciones incoherentes: una posición sentada, aparentemente inmóvil, y por otro lado información de movimientos a través del oído interno…



Mareo del viajero: ¿dónde reside el problema?

El mareo del viajero surge de la contradicción entre las informaciones de movimiento percibidas por los diferentes órganos de los sentidos: los ojos, el oído interno y el sistema muscular.

Ejemplo: leo mientras voy en coche
Los músculos me indican que estoy inmóvil (en mi asiento).
Mis ojos están fijos en el libro, que está inmóvil (respecto a mí), pero ven el paisaje que se mueve a mi alrededor.
Mi oído interno detecta un movimiento (aceleraciones, desaceleraciones, giros, balanceos…).
Mi cerebro constata una incoherencia entre estas informaciones.
Desorientado, desencadena una reacción de mareo: malestar, palidez, dolor de cabeza, vértigo, náuseas e incluso vómitos… 



¿Lo sabías? La función del oído interno

El oído es el órgano de la audición y también del equilibrio.
El complejo del oído interno, denominado aparato vestibular, está compuesto por 3 canales semicirculares, dispuestos en las 3 dimensiones, llenos de cristales líquidos. La inclinación de la cabeza moviliza los cristales, lo que estimula las células sensoriales de las paredes. Estas células informan al cerebro de la posición exacta de la cabeza y de sus desplazamientos en las 3 dimensiones para desencadenar las reacciones de adaptación necesarias para mantener el equilibrio del cuerpo.



¿Por qué está provocado por los medios de transporte?

En el estado natural, los animales y los seres humanos solo se desplazan de manera «activa", propulsados por sus propias extremidades. Por tanto, nuestro cerebro anticipa las combinaciones coherentes entre imágenes y movimiento detectados por el oído interno y el sistema muscular.
Ejemplo: Mientras camino, veo el paisaje que desfila a la velocidad de mi marcha y el oído interno detecta este desplazamiento.

Al utilizar un medio de transporte «artificial» («desplazamiento pasivo»: coche, autocar, tren, avión, barco…), se produce una distorsión: nuestra posición, las imágenes y los movimientos detectados por el oído interno dejan de ser «sincrónicos» y no se corresponden con las combinaciones que esperamos. Este conflicto de percepción, en las personas sensibles, puede desencadenar una reacción de mareo: palidez, sudoración fría, vértigo, nauseas, vómitos… con un umbral de aparición muy variable

Cabe destacar que este conflicto de percepción sobreviene tanto en un trayecto real (en el que yo me muevo realmente), como en una sesión en un simulador de velocidad (donde las imágenes muestran la velocidad, aunque mi cuerpo no siente la aceleración) como en un videojuego o en la proyección de una película en que la cámara se mueva mucho (las imágenes tiemblan mientras estoy inmóvil en el asiento…) 



¿Por qué el mareo del viajero causa síntomas como náuseas y vómitos?

Los síntomas del mareo del viajero2 son claramente identificables, a pesar de su variabilidad de una persona a otra. Aparecen progresivamente:

  • sensación de malestar general «no me encuentro bien», «cabeza hueca», pérdida del apetito, molestias digestivas y acurrucamiento.
  • dolor de cabeza y somnolencia;
  • náuseas, palidez y sudoración fría;
  • sensación de frío (bajada de la temperatura cutánea)
  • torpeza y trastornos del equilibrio (sobre todo, en barco)
  • sudoración abundante
  • vómitos.
  • Tendencia a la inmovilidad

¿Cómo explicar esta reacción del organismo?

Según las investigaciones de Treisman3 y de Money4 , nuestro cerebro, aparentemente, asimila el conflicto de percepción sensorial a una «alucinación», provocada habitualmente por una intoxicación.
Por consiguiente, el organismo desencadena una eficaz respuesta contra la intoxicación para recuperar el estado de alerta lo más rápidamente posible: el vómito (así como el enlentecimiento de la actividad digestiva para no asimilar los productos tóxicos) y somnolencia, para descansar…

Los experimentos han demostrado que también el aparato vestibular (parte del oído interno) interviene en la reacción de intoxicación:
Si se inyecta un tóxico a un perro sano, este vomita (para protegerse)
Si se le retira el aparato vestibular, la inyección del tóxico no desencadena vómitos; asimismo, desaparece la sensibilidad al mareo del viajero.
Además, las personas con trastornos del aparato vestibular nunca presentan mareo del viajero en coche, barco, etc. 



Mareo en el mar, en la carretera, en avión: ¿podemos adaptarnos?

¿Lo sabías?

El mareo del viajero es crucial para las agencias espaciales y el ejército porque reduce las capacidades de los pilotos, los astronautas y los soldados transportados en carros de combate sin visión del exterior…

Por consiguiente, las agencias espaciales y los servicios de medicina militar han realizado numerosas investigaciones y experimentos para seleccionar y adaptar a su personal: simulador, estimulación visual (optocinética, con un sillón rotatorio…), puesto que la experiencia eleva el umbral de aparición del mareo del viajero.
Efectivamente, casi en todas las personas, la exposición prolongada a los estímulos de movimiento conduce a la reducción e incluso a la desaparición de los síntomas. ¿Por qué?

Según la teoría del conflicto5 , nuestro cerebro asocia las informaciones transmitidas por los ojos, por una parte, y por el aparato vestibular, por otra parte, y los almacena en forma de modelos, que espera recuperar con posterioridad.
Si, como consecuencia, el cerebro recibe una combinación inédita de las informaciones visuales y las procedentes del aparato vestibular, disconformes con lo que espera por la experiencia, se desorienta y desencadena una reacción de mareo.
El cerebro integrará en paralelo esta nueva combinación en su reservorio de modelos y en adelante ya no desencadenará mareo del viajero en esta misma situación.

Conclusiones concretas para nuestra vida cotidiana:

  • Con la acumulación de experiencias (reales o simuladas), se eleva el umbral de tolerancia (p. ej.: en barco, una persona que sufre sistemáticamente mareo del viajero puede terminar acostumbrándose y presentar esta reacción cada más tiempo).
    Cabe destacar que existe una «reeducación vestibular», realizada por cinesioterapeutas (diplomados en otoneurología) que puede tratar el mareo del viajero mediante ejercicios de estimulación sensorial y mediante la gestión del estrés (¡de 10 a 20 sesiones!)6
  • El conductor (o el timonel) raramente presenta mareo del viajero, porque anticipa más activamente los movimientos (virajes, desaceleraciones, grandes olas).
    Aquí reside el interés de los tratamientos homeopáticos que no producen somnolencia, para conservar el estado de vigilancia y poder mantenerse al volante…



Mareo del viajero: ¿A quién afecta? ¿En qué medios de transporte?

Cuatro de cada 10 franceses manifiestan sufrir mareo del viajero7. Algunos grupos son particularmente sensibles8 :
los niños de 3 a 12 años.
las mujeres (1,7 mujeres afectadas por cada hombre).
Por el contrario, los niños de 0-2 años y los ancianos raramente sufren mareo del viajero.
Todos los medios de transporte pueden causar mareo del viajero, aunque el coche es el más problemático9.













Fuente: Encuesta Usages et attitude IPSOS 2006 en 2897 personas interrogadas.

(1) Fuente: Primer estudio de mareos del viajero, cinetosis, en España (2004)
(2) Signs and symptoms of motion sickness and its basic nature, K.E. Money, dans Mechanisms and Control of Emesis, Colloque Inserm, vol. N°223, 1992
(3) Fuente: Treisman M. Motion sickness: An evolutionary hypothesis. Science. 1977;197:493–495.
(4) Fuente: Money KE, Cheung BS. Another function of the inner ear: Facilitation of the emetic response to poisons. Aviat
Space Environ Med. 1983;54:208–211. 
(5) Fuente: Pr J T Reason, Motion sickness adaptation: a neural mismatch model' , in Journal of the Royal Society of Medicine Volume 71 November 1978)
(6) Fuente: http://www.orlfrance.org/college/DCEMitems/Question53/53.pdf
(7) Fuente: Encuesta Post test TOLUNA junio-julio 2010 en 700 personas interrogadas.
(8) Déclaration sur la mal des transports. Comité Consultatif de la médecine tropicale et de la médecine des voyages, Canada, Nov 2003
(9) Fuente: Encuesta Usages et attitude IPSOS 2006 en 2897 personas interrogadas.